Segunda Quincena

Objetivo:
a- Comprender la crisis del sistema agroalimentario y la agricultura convencional.
b- Caracterizar la Revolución Verde: agroquímicos, transgénicos, agro-bio-combustibles. Agricultura y degradación del suelo.
Temas:
– Crisis del sistema agroalimentario y la agricultura convencional.
– La Revolución Verde: agroquímicos, transgénicos, agro-bio-combustibles. Agricultura y degradación del suelo.

En el periódico el País (www.elpais.com) se presenta un artículo titulado “Muere Norman Borlaug, padre de la ‘revolución verde’ y la agricultura moderna”, que fue publicado el 13 de setiembre del 20091. En el se puede leer:

“El científico, doctor en Patología Vegetal y premio Nobel de la Paz en 1970, Norman Ernest Borlaug, considerado el padre de la revolución verde y de la agricultura moderna, ha fallecido en Texas (Estados Unidos) a los 95 años de edad a causa de un cáncer.”

También se agrega en el artículo:

“Convencido de que “no habrá paz en el mundo con los estómagos vacíos”, el genetista innovó en el campo de las semillas híbridas y defendió la investigación como único medio para reforzar la producción de alimentos.”

La posición del Dr. Borlaug, a la luz de los nuevos acontecimientos, tales como la destrucción de los recursos, la disminución de la biodiversidad y el calentamiento global, parece algo ingenua, por supuesto con las ventajas que da la lejanía del tiempo.

Es probable que el señor Borlaug estuviera muy motivado por los pensamientos de Malthus. Pienso esto porque parte de sus primeros trabajos lo realizó en la India, aunque el inicio de sus labores fue en México. Los años de la India, Pakistán, Bangladesh post Gandhi fueron dramáticos y lograr multiplicar por diez las cosechas de trigo en la India/1 debe haber sido algo muy esperanzador.

En el pensamiento de Malthus el problema se reducía a la paradoja del crecimiento de la población vrs el crecimiento de la producción de alimentos. Es probable que para esa época se pensara muy poco en el problema de la destrucción de los recursos naturales y más bien que estos se creyeran inagotables. En parte de ahí debe haber venido la idea de enseñar que existen recursos naturales renovables e irrenovables, idea ampliamente superada para nuestros días.

Para Malthus como el crecimiento de la población era geométrico y el crecimiento de los alimentos era aritmético (lineal), pronto se iba a llegar a un colapso debido a la escaces de los mismos. Sin embargo esta peligrosa situación parecía, en los años dorados del Dr. Borlaug, estar superada, primero con la revolución industrial y luego con la suma de la revolución verde.

Lucas, R. en su ensayo titulado “La revolución industrial: pasado y futuro”2 presenta un gráfico que muestra o más bien permite comparar cómo se ha comportado el crecimiento poblacional y el de la producción (donde los alimentos son una parte).


Figura 1. Comparación del crecimiento de la población y de la producción desde el año 1000 hasta el año 2000 dc.

El autor (Lucas) indica que los datos se presentan en una escala logarítmica para poder mostrar la aceleración de ambas series de datos. Las variables a observar son población en millones y producción en miles de millones de dólares (de 1985). En ese sentido ambas variables mantienen una condición que se puede decir equidistante desde el año 1000 hasta el año 1800. A partir de ahí ambas se aceleran, pero es notorio que la aceleración de la producción es mucho mayor, al punto de que la producción se intersecta con la curva de población cerca del año 1900. El cambio tiene que ver con las condiciones que produjeron las transformaciones del proceso productivo, en particular las asociadas con la revolución industrial.

Para un observador ingenuo este fenómeno y los logros del Dr. Borlaug tenía que parecerle un logro excepcional y que hasta se debería de llegar a resolver el problema de la alimentación, por un lado y hasta el de la pobreza. Esto es lo que debieron razonar en Oslo cuando le dieron el premio Nóbel.

En todos esto, sin embargo, se está olvidando dos fenómenos, que con el devenir de tiempo, parecen hasta obvios. Uno es que todo lo que el hombre hace está enmarcado dentro de un solo gran sistema que podríamos llamar simplemente planeta tierra y que el mismo (el sistema) es finito. En ese sentido solo existe un elemento del sistema que para efectos humanos se puede considerar infinito, esto es el suministro de energía solar. Pero todos los demás elementos del sistema son finitos aún para las dimensiones humana y a pesar de que puedan confundirse muchos elementos, tales como el agua que se ha considerado renovable o incluso que no se hayan ni pensado, como pasa con la diversidad genética, todos son finitos. No importa la estrechez de entendimiento de nuestra especie.

Este arreglo de cosas pudo haber sido la causa de que grandes pensadores, que incluso si fueran bien intencionados, confundieran sus respuestas a los desafíos del desarrollo y de la naturaleza. Pero si además a esto le aunamos la voracidad capitalista o la desidia que tuvieron los sistemas comunistas, entonces se tiene un coctel que lejos de propiciar la solución de problemas, aumenta el daño de la naturaleza, y desbasta y sacrifica seres vivos, incluso humanos. Aumenta los problemas sociales, desbasta la naturaleza y sacrifica la vida del planeta en general.

Ahora bien, cuales son las características de la revolución industrial y dentro de esta las de la revolución verde para llevar a todo el planeta y al mismo ser humano al borde de peligros nunca antes vividos?

El Dr. Manuel Castells3 dice que la característica fundamental de la revolución industrial fue el aumento de la productividad del trabajo humano en función de un uso intensivo de la energía, que inicialmente era carbón y luego fue petróleo. Este es un efecto muy notorio y basta con pensar en el trabajo de arar un terreno e ir ha hacerlo con un buey o caballo y hacerlo con un tractor. Sin embargo también se presenta la acumulación, en pocas manos, de los factores de producción, tales como son el capital y la tierra o recursos naturales, para ser más explícitos. La idea que toma mucho valor dentro de ese modelo es la de hacer grandes conglomerados de esos dos factores de producción, partiendo de la industria y posteriormente creando un modelo que concuerda con la lógica industrial pero esta vez en la agricultura. Para llegar de aquí a las grandes corporaciones transnacionales solo había un pequeño paso, pues todo el sistema se basó en seguir acumulando en pocas manos capital y recursos naturales. El factor mano de obra (trabajo) se ha usado según convenga y no se posee sino se contrata a partir de la abolición de la esclavitud.

Dado que la forma en que se da la propiedad de los factores de producción incide directamente en la distribución de la riqueza, el modelo surgido de la revolución industrial se consolidó y se impuso a nivel mundial por medio de un proceso que se conoce como globalización.

Los principios básicos de la revolución industrial se encuentran detrás de la revolución verde. Lo primero que se puede observar es el aumento de la productividad del trabajo humano debido al uso intensivo de energía. Lógicamente se cambió desde la forma de pensar sobre la propiedad de los recursos naturales, hasta la forma de propiedad en sí, haciéndose coincidente con la estructura de la propiedad del capital en la industria. Dada la condición determinística de la distribución de la riqueza en función de la propiedad de esos dos factores, también se estableció una clara determinación de la distribución de la riqueza en función de lo que se ha denominado trabajo no calificado y trabajo calificado, cosa que cambió muy superficialmente la lógica de la plantación colonial. La diferencia es que en la plantación los hombres se necesitaban mucho, porque la productividad era baja y por tanto se esclavizaban, mientras que en la explotación agrícola moderna solo sobran gracias a la gran productividad de la mano de obra. Así despojados hasta culturalmente de la idea de la propiedad comunitaria y siendo imposible para ellos la propiedad privada, dado el proceso de acaparación de los recursos naturales, solo queda sumar contingentes de desplazados.

La ciencia, que nunca es neutra y que para un observador bien entrenado, le parecería que siempre baila donde más le conviene, ha ayudado a robustecer lo que ahora podríamos llamar en términos generales, la globalización capitalista. En particular, con respecto a la agricultura, su ayuda se ha centrado en la creación de elementos prácticos que sirven a la lógica del sistema, aunque, por ciencia, sea sabedora del problema de agotamiento de los recursos. Así por un lado crea los conocimientos y engendra el objeto tecnológico que ayuda al sistema. Esto es el caso por ejemplo de los agroquímicos, la semilla híbrida, los transgénicos, el monocultivo, así como la base para que el conocimiento se vuelva otro factor de producción a la par de el capital, los recurso naturales y el trabajo y adicionalmente o aunado a ello, a dado la base prácticas e idológicas para crear el concepto de propiedad del conocimiento y los mecanismos para imponer la privatización, a favor de las grandes transnacionales, de ese conocimiento. El nuevo gran cercamiento como lo plantea Dr. James Boyle4 se está dando sobre los conocimientos en un proceso análogo, solo que moderno, al que se dio sobre las tierras comunes entre los siglos XV y XIX. Así, lo primero que se hace es imponer una visión ideológica con nombres hasta bonitos. Por ejemplo “derechos de autor”, “propiedad intelectual”, con lo que se induce a la gran mayoría a creer que eso es bueno para todos, cuando en realidad es otra maniobra para hacer cercados (copyright, patentes) sobre los conocimientos.

Con la referencia anterior queda todavía más clara la división entre trabajo calificado y trabajo no calificado. Para hacer trabajo calificado se necesita que los individuos posean conocimientos especializados, mientras que el trabajo no calificado es alto en músculos y bajo en conocimiento especializado, siendo que este último es sobre todo aquel que solo unos pocos posee. Por supuesto es falso que el otro trabajo no requiera conocimientos, solo que los mismos pueden ser adquiridos y transmitidos libremente y son más fáciles de dominar que los otros.

La tragedia es que todas estas transformación no solo han aumentado la explotación del hombre sobre el hombre (con prácticas modernas, sofisticadas y hasta sumamente sutiles), sino que al no tomar en cuenta que en realidad vivimos en un planeta finito, nos estamos acercando a los límites del crecimiento tal vez no al estilo de la teoría de Olduvai5, pero si cerca de lo que plantea la autora del libro “Los límites del crecimiento”6.

Ahora bien cuáles son los efectos más característicos del modelo agrícola sobre la naturaleza, es la pregunta que muchos científicos, catalogados peyorativamente como ecologístas (es una paradoja, pues para la mayoría de ellos que los cataloguen de ecologístas es más bien un honor) por los representantes del sistema, se ha hecho y han tratado de contestas. Por ellos sabemos muchos de los perjuicos y riesgos de seguir sobre la misma senda.

Así se sabe que el recurso suelo se está deteriorando a ritmos crecientes. Se sabe que el uso predominante actualmente no considera las relaciones que como sistema tiene, desde los físicos, químicos y biológicos, hasta los socioculturales. Los principales problemas que se pueden señalar para este recurso natural se muestran en el siguiente mapa conceptual:


Figura 2. Mapa Conceptual de las principales amenazas sobre el recurso suelo.

En la figura 2 se indica que las amenazas más importante en contra del recurso suelo son la erosión, la pérdida de la materia orgánica y la desertificación ambas íntimamente relacionadas entre sí.

Por otra parte el modelo ha impuesto el uso de agroquímicos casi como única opción para lograr cosechas con producciones suficientes para lograr una buena alimentación de la población mundial, deconociéndose con esta idea que el problema actual no es la falta de comida y sí el del acceso a ella, fenómeno completamente asociado a la cuestión de la propiedad de los factores de producción.
Así se puede citar que los principales daños del uso de estos químicos son desequilibrio de las poblaciones de insectos, hongos, hiervas, entre otros, daños a la fauna del suelo y efectos nocivos para la salud humana en general. También se puede señalar que la industria que está detrás de los agroquímicos promueve la revolución verde, junto a la revolución biotecnológica, evade el problema ambiental, se caracteriza por ser monopólica y transnacional. Además uno de los efectos más preocupantes del uso de agroquímicos es la contaminación del agua.

La revolución verde, como se señaló al principio de este escrito, inició con los trabajos de Borlaug con híbridos. Para esto el elemento crítico fue la semilla. Así el dominio de esta estableció un control nunca antes visto por el ser humano. En nuestros días este mismo elemento se sigue usando pero ahora la moda, gracias a los avances científicos y tecnológicos, son los transgénicos7. En la figura 3 se presenta un mapa conceptual sobre los principales riesgos de los transgénicos.


Figura 3. Principales riesgos del uso de transgénicos en la agricultura.

De la figura 3 se puede señalar como riego realmente preocupante la degradación genética. La recomendación de seguir el principio precautorio es totalmente obviada y más bien se están usando masivamente en productos estratégicos para la humanidad actual como son la soya y el maíz. Coincidiendo con lo expuesto anteriormente, los principales cambios introducidos por medio de las técnicas a los cultivos son los que dan resistencia contra agroquímicos, así los cultivos pueden soportar mayores dosis de agroquímicos, con el dis-que-propósito de que se puedan aumentar las cosechas de ese cultivo. Pero la semilla del cultivo soporta patentes, es controlada por los que producen los agroquímicos y se prohíbe al agricultor realizar una práctica ancestral, de seguro apenas dejamos de ser pasar de ser recolectores y cazadores, como lo es usar parte de su producto como semilla para la siguiente vez que cultiva.

Notas:
1. Artículo del Pais.com, consultado el 25 de marzo del 2010.
2. Lucas, R. “La revolución industrial: pasado y futuro” , visitado el 25 de marzo del 2010
3. Castells, M. 2001 La Galaxia Internet: Reflexiones sobre Internet, empresa y sociedad
4. Boyle, J. 2005. Las ideas cercadas: El confinamiento y la desaparición del dominio público. Fundación Heinrich Böll.
5. Teoría propuesta por Richard Duncan en 1989 y que plantea que la civilización industrial terminará y se regresará a la edad de piedra.
6. Informe encargado al MIT por el Club de Roma y escrito principalmente por Donella Meadows.
7. Seres a los que se les inserta código genético de otro seres. Por ejemplo de una especie animal a una planta.

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